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Tras los pasos del intérprete, creando caminos para transmitir mensajes efectivos…

San José, Costa Rica.

En un pequeño pueblo de Costa Rica, que homologa nombres de regiones en latitudes lejanas, se encuentra Los Alpes de Venecia, un sitio rodeado por los cerros del Parque Nacional del Agua Juan Castro Blanco, el cual resguarda un refugio de naturaleza entre actividades de ganadería y agricultura. Ahí surge la historia de la Reserva Ecológica Manuel Koss Rubinstein (REMKR), mejor conocida como “Bosque Vecino”. Este parche boscoso se conserva gracias a una donación a la Universidad de Costa Rica, cuya administración por parte de la Escuela de Biología espera gestar el punto central de una red de biodiversidad conformada por los remanentes de hábitats locales y convertir la Reserva en un referente de conservación que pueda ser replicado como parte de la Red de Áreas Protegidas de la universidad, brindando un modelo de ciencia participativa al incorporar a los actores sociales e institucionales por medio de una brigada de monitoreo biológico y como partícipes en la generación conjunta de una propuesta de planificación interpretativa, permitiendo un espacio para educación biológica y ambiental a nivel local y regional.

Yesenia López García

Resignificando los dones del bosque, con los relatos que susurra la montaña al oído de los expertos, REMKR (López, 2024).

En el proceso de cumplir nuestro ambicioso sueño, debíamos focalizar los lineamientos de zonificación y uso público del sitio, para lo cual empezamos tomando prestada de las ciencias sociales una metodología que nos permite analizar el espacio y los paisajes que lo rodean por medio de un instrumento de conversación en movimiento. Al crecer los adultos vamos endureciendo nuestra capacidad de asombro, esa que caracteriza a los niños, quienes observan el mundo de manera diferente: con asombro, curiosidad y sin prejuicios (Horowitz, 2013), como un viaje a la infancia, me permití mirar a través de los ojos ajenos el entorno y redescubrirlo; así invité a vecinos, colegas y amigos amantes de la naturaleza y juntos fuimos creando caminos para transmitir mensajes efectivos. Para este viaje nos basamos en la estrategia metodológica denominada entrevistas caminando o entrevistas In situ (Walking interview), estas conversaciones móviles han sido una herramienta utilizada de forma creciente en los últimos años, ya que permiten tener una visión más precisa de la percepción del entorno y capturar detalles que difícilmente se obtienen mediante entrevistas sedentarias (Evans y Jones, 2011; Barrantes-Chaves, 2019). Inicialmente y gracias al conocimiento local, definimos con ayuda de un baquiano una ruta multicircuito de tres senderos para el ingreso de visitantes; con el fin de validar el potencial interpretativo de los recursos presentes en los trayectos y ajustar el perfil de la zona transitable, iniciamos el camino tras los pasos del relato de intérpretes y expertos en múltiples áreas del saber.

Al unísono con el cantar de las aves y crujir de las hojas bajo nuestros pies, partimos en un viaje de descubrimiento a través de las miradas expertas de artistas, botánicos, zoólogos, ecólogos, arquitectos, tecnólogos de alimentos, geólogos, geógrafos, ictiólogos, intérpretes y vecinos del sitio. Una polifonía de saberes empezó a brotar de las voces de quienes bañaban con su percepción nuestras prístinas rutas de paso. Para la ejecución se conformaron equipos de trabajo en cada visita, así una vez cada semana por varios meses aprovechando la época seca de la región, visitamos los senderos y recorrimos sus trazos; yo como investigadora a cargo recopilaba cada relato por medio de grabaciones en campo y se señalaba en el sitio con banderines de colores cada elemento que conectó con el sentir de nuestra audiencia de validación, así como su registro por medio de mecanismos referenciación de posicionamiento global.

El registro de este “rastro de plática” (talk’s track maps), nos permitió conectar con la otredad, ese sentir y percepción ajena, que inserta a la audiencia participante como intérpretes en su realidad por medio del diálogo y narrativas de vivencias como un cuento en tiempo real. Fuimos testigos de viajes por el mundo al reconocer especies de Australia, Asia, Europa y Norteamérica coexistiendo con los brotes endémicos de nuestra flora, fauna y funga costarricense, el aproximarnos a los beneficios e impactos de estas migraciones producto de la acción humana y nuestra responsabilidad en el entorno como gestores de un patrimonio mundial cada vez más vulnerable, tocó fibras sensibles en nuestra misión de dejar un legado positivo a los que vendrán.

Dejando atrás la monotonía, a través de la lente de revelación de saberes, REMKR (López, 2024).

Serpenteando los caminos bailaban entre los criterios cambiantes, adaptándose poco a poco a una ruta cada vez más democrática y consensuada, como tres hijos cultos de una formación multidisciplinar, los senderos fueron pintándose de colores entre banderines y anotaciones para ser sistematizadas a futuro. Los relatos se engrosaron incluyendo peces discretos entre aguas frías de montaña, relaciones simbiontes de raíces y hongos recordando la importancia del justo trabajo en equipo, termiteros gigantes que nos aproximaron al ciclo de nutrientes para la sostenibilidad del ecosistema, canales subterráneos de mamíferos nocturnos que habitan realidades paralelas bajo el suelo del bosque tropical, la sorpresa del ajeno se entrelazaba con la cotidianidad del residente entre árboles frutales que avivaban la plurisensorialidad humana de ver cómo crece la fruta del mercado en un entorno silvestre y mordisquear lo que quedaba de las que alguna ardilla asustada dejó caer al escucharnos llegar a su vecindario.

Del micro al macro, analizando el potencial interpretativo de los recursos patrimoniales del entorno, REMKR (López, 2024).

Como quien escucha de nuevo su disco favorito, en las noches de recapitular los audios de las entrevistas se han entrelazado en mi imaginario interacciones para dar origen a los tópicos de abordaje futuro. Entre los cuales destacan un leal matrimonio entre hongos y orquídeas, que comparten aportes entre sí para su coexistencia; la efectiva labor de agricultores sobre alas desde los parches de polinización de mariposas, hasta la dispersión de semillas por aves y murciélagos que mantienen la biodiversidad en la zona intertropical; las veloces carreteras acuáticas transitadas por anfibios, insectos y peces que nos recuerdan lo versátil de nuestro líquido vital y esa aventura silenciosa pero imparable del viaje subterráneo entre plántulas que sobresalen de la tierra, residencias labradas por túneles de arduo trabajo para crear nuevo suelo fértil entre hormigas y condominios que ayudan a la filtración del terreno gracias a armadillos y sus madrigueras. Con la esperanza de no dejar por fuera a quienes caminan, reptan, nadan, vuelan y florecen; sigue una etapa de consideraciones sobre cada estrato del bosque y su significancia patrimonial por medio de los servicios ecosistémicos.

Por delante una ardua labor nos espera y es la de generar técnicas adecuadas para comunicar este crisol de información, las texturas, olores, colores, sabores y formas; sus usos, su legado, el regalo que encierra el desplazamiento de la monotonía de un ojo inexperto, revelado por los discursos sabios de quien se ha nutrido de los servicios del bosque. Sus voces serán transformadas en dibujos con el diseño de mapas y los mapas harán metamorfosis en caminos que serán el entorno para futuros receptores de mensajes interpretativos. Quedará hacer silencio para escuchar los audios que me recuerden el mensaje que la tierra susurró a los expertos para ser transmitido a más audiencias, que en un futuro próximo podrán apropiarse de esas rutas para establecer su propia conexión con el entorno y descubrir la magia por su cuenta.


Relatos variados de saberes multidisciplinares, REMKR (López 2024).

Para saber más

Barrantes-Chaves, K. (2019). Barrios ‘conviviendo’ con comunidades cerradas: entre el miedo y la segregación. Caso de la GAM-Costa Rica. REVISTARQUIS, 8(2), pp. 66-76.

Evans, J. y Jones, P. (2011). The walking interview: Methodology, mobility and place. Applied Geography (Sevenoaks), 31(2), pp. 849-858.

Horowitz, A. (2013). On looking: A walker’s guide to the art of observation. Scribner. ISBN 978-1-4391-9125-5

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